La Inteligencia del Optimismo

Escrito por · 2013-11-19

Recientemente en el estado de Colorado nos tocó vivir de cerca los embates de la naturaleza que golpeó fuertemente a muchos residentes con las pérdidas lamentables  de vidas, casas y pertenencias personales. A través de los medios de comunicación se podía escuchar a algunas personas afectadas como lloraban por lo que les había pasado y estaban pasando. Y no quiero desestimar el dolor emocional de aquellas personas. Pero me llamo mucho la atención las declaraciones de un residente que había perdido su casa, y dijo que ésta pérdida material le había dejado una lección que era la de incluir en su póliza de seguro de su casa daños por inundaciones, y que empezaría por reconstruir su casa lo antes posible con la ayuda que el gobierno había anunciado.

Me preguntaba qué hace que unas personas se estanquen el los problemas, se sientan víctimas de las circunstancias, y otras busquen opciones fuera del problema…….y la respuesta es simple: El optimismo.

La palabra optimismo proviene del latín “optimum”, que significa “lo mejor”, y es una herramienta poderosa de supervivencia, y por algo es considerado como uno de los más poderosos atributos de la inteligencia emocional.  La forma más sencilla de pensar optimistamente es cuando se está en un aprieto, se enfrenta un problema o las cosas no están funcionando como se esperaba, se busque las opciones fuera del problema.  Lo contrario, pensar pesimistamente frente a un dificultad, es mantenerse estancado, paralizado, inmovilizado, y lamentándose que no hay manera de salir de ese problema.

Ser una persona optimista no significa que todo el tiempo esté alegre, contento, y que se ría de los problemas que pasan a su alrededor. Una de las características de los optimistas es que están en gran ventaja de los pesimistas, porque tienen fe y esperanza que los problemas son parte de la vida, son temporales, y que a pesar de las circunstancias las cosas pueden ser mejor. Si usted no tiene fe ni esperanza que las cosas pueden mejorar, entonces se verá estancado en su propia desdicha, desgracia, desamparo, e infelicidad.

Diversos estudios han demostrado que las personas altamente optimistas son menos propensas a estar deprimidos y padecer menos problemas de salud física y mental. Los optimistas ven el lado luminoso de la vida con entusiasmo y asumen un rol activo de sus propias vidas, y esto tiene que ver con la manera de pensar, sentir, actuar y el mantenimiento de un balance positivo entre las emociones placenteras y las no placenteras.

Otros estudios han demostrado que las personas activas, optimistas, audaces, despreocupadas, risueñas y extrovertidas viven más que quienes toman otra actitud frente a la vida. Asimismo, la calidad de la amistad, las relaciones sociales y las actividades satisfactorias refuerzan el bienestar emocional. Los optimistas, por lo tanto, son como auténticos imanes que atraen la esperanza, la tranquilidad, la calma y la sencillez para abordar los problemas complejos de la vida.

Personalmente creo que el optimismo es una actitud ante la vida, y tiene que ver con la interpretación que le demos a los acontecimientos buenos y malos que suceden en la vida, especialmente ante las adversidades.

Esto me recuerda la paradoja del vaso con agua ¿si esta medio vacío o medio lleno?, y esto depende como lo vean y la interpretación que le den a esa imagen que está relacionada con las  experiencias vividas de cada persona. Desde el punto de vista psicológico, si ves el vaso medio lleno, significa que eres optimista, ambicioso y que siempre esperas más de la vida. En cambio, si ves el vaso medio vacío, significa que eres pesimista, conformista y apático. Aquí en Colorado esta semana se rebasó el vaso de agua, y a pesar de las circunstancias tenemos que permanecer optimistas.

Finalmente quería mencionar que no obstante, un exceso del optimismo y de confianza, puede conducir a creer que se puede superar cualquier situación y estar equivocado. Por lo que hay que tener cuidado y saber manejar las adversidades de la vida con optimismo, confianza, seguridad y esperanza, sin descuidar los riegos que implica tomar ciertas decisiones. Y recuerde que pensar inteligentemente de manera optimista implica adaptarse a los cambios y ver que siempre hay opciones, aunque las cosas que estén pasando no nos gusten.

Muchas gracias!!!

 

 

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