Aprendiendo a ser un buen papá

Escrito por · 2009-04-06

Tradicionalmente la responsabilidad de criar y educar a los hijos a sido delegada a la mujeres, y lo hombres han estado excepto de esta responsabilidad. Los medios de comunicación se encargaron de reforzar estar ideas a través de las novelas, las películas y comerciales.

 
A los hombres se les subestimó la idea que podrían ser capaces de cuidar a sus hijos, especialmente si estos eran bebes. Sin embargo, lejos de lo que vemos en los medios de comunicación, y con la incorporación de las mujeres en el campo laboral, hoy vemos que los hombres ocupan espacios tradicionalmente considerados sólo para mujeres y, salvo el dar de amamantar, comparten todas las tareas de cuidado y crianza de los hijos desde recién nacido. Pero ¿qué significa ser papá?, ¿Cuál es el rol de padre? Y ¿Cómo ser  un buen papá?.


La responsabilidad de ser padre se aprende

 
Ahora nadie puede discutir la idea que los hombres también pueden ejercer un rol sumamente importante en la crianza y educación de los hijos desde el nacimiento hasta su total independencia.

 
A pesar de los incorporación de los roles de genero que se ha venido trabajando en los últimos años, todavía seguimos viendo marcadas diferencias de roles el educación y crianza de los hijos e hijas. A los niños, desde temprana edad, se les sigue  influenciando con la idea que ellos tienen que jugar y soñar con ser futbolistas, bomberos, astronautas, ingenieros o médicos, mientras que a las niñas les sigue ejerciendo la idea que tienen que jugar y soñar con casarse, ser madres, tener hijos y ser ideales amas de casa. A pesar de los grandes cambios sociales en los últimos años, muchos padres aun se resisten en la idea de educar a sus hijos varones desde temprana edad para la paternidad.

 
Ser padre es una enorme desafió y una gran responsabilidad,  y eso se aprende desde temprana edad,  por lo que los padres y las madres deben inculcar en sus hijos varones la responsabilidad de ser padre desde la niñez.

 
Rol de un padre

 
Los padres, al igual que las madres, pueden expresar su amor y afecto por sus hijos,  jugar con ternura, dialogar libremente con ellos, colaborar diariamente en la ardua tarea de la crianza, construir ese importante e indestructible vínculo afectivo con sus hijos y que ambos necesitan para sentirse valorados y para poder desarrollarse plenamente.

Algunas de las preguntas que los padres suelen hacerse son: ¿Seré un buen padre? ¿Podré proveer a mi hijo de todo lo que necesite? ¿Qué pasa si me relación de pareja cambia?, ¿Si me separo o divorcio, podré ejercer de la misma manera mi rol de padre?

 
Frente al nacimiento de un hijo, algunos padres sufren la angustia por su nuevo rol, y algunas veces sientes los celos de a ver sido desplazados por la madre que ahora sólo quiere estar con el bebe, por eso la madre tiene que saber poner limites en la relación entre madre e hijo y crear las condiciones para un tercer lugar en esa relación, y romper con esa creencia irracional que el hijo solo necesita a la madre y a nadie más en el mundo.

 
Calidad y no cantidad

 
Los padres tenemos que asumir un enorme reto frente a la vieja discusión entre calidad y cantidad, pues el tiempo que se pasa con un hijo es crucial y se acentúa cuando ambos padres tienen que trabajar y se ven obligados a estar físicamente muchas más horas fuera de la casa. Por eso es importante que ambos miembros de la pareja, asuman su rol de padres y que disfruten con sus hijos el mayor tiempo que puedan estar con ellos.

 
Es fundamental recordar que todo momento es bueno para establecer un vínculo con los hijos. Desde el primer día de nacimiento, la relación padre-hij@ se convierte en algo fundamental para ambos, aunque algunos padres se intimidan o no se atreven a jugar con el bebé delante de otras personas por temor a ser criticado si hace algo incorrecto o por miedo a hacer el ridículo.

 
La calidad es mucho más importante que la cantidad. La cantidad de horas puede ser hueca, inconsistente. Es mejor poco pero bueno, que mucho pero mal. A un padre lo define su función, más allá del tiempo que pase con su hijo.

 
Lo más importante es la calidad, porque sin calidad de tiempo no hay nada. Por eso es fundamental, mantener la calidad y hacer todo lo posible para aumentar la cantidad.

 

Miedo a la ternura

 
Al bebé le da mucho placer el contacto físico, las palabras, las caricias, ese momento en que su papá lo levanta, lo engríe y lo mima. Si la vergüenza es su problema, lleve a su hijo a un lugar donde te sientas a gusto y juegues con el sin que nadie los interrumpa.

Hacerlo dormir, cambiarle los pañales, preparar un biberón, un paseo por el barrio,  todo momento se convierte en una oportunidad para demostrarle cuanto lo amas a tu bebe y sentirte bien ejerciendo tu paternidad y responsabilidad.
Lo importante es que en todo momento recuerdes que tu participación en la vida de tu pequeño desde el primer día mejorará la relación con él a corto y largo plazo y lo ayudará a desarrollarse mejor.

 

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